
29 de agosto de 2026
La IA más eficiente podría gastar más #Shorts
¿Y si hacer la IA más eficiente termina gastando más electricidad?

¿Y si hacer la IA más eficiente termina gastando más electricidad?

¿Y si una AGI para todos terminara dependiendo de unas pocas empresas?

Microsoft y OpenAI están redefiniendo su alianza: Ali Farhadi llega a Microsoft mientras la compañía impulsa modelos propios, MAI y una estrategia de autosuficiencia en IA.

Un robot humanoide corre 100 metros en 8,64 segundos. Descubre qué revelan los Juegos Mundiales de Robots Humanoides sobre la IA encarnada y su salto al mundo real.

La IA aprende a leer el ADN y diseñar potenciadores capaces de activar genes con precisión según el tipo de célula. ¿Estamos ante una nueva era de la genética?

Ciberataques con IA, phishing y agentes autónomos: más de cien organizaciones advierten que la inteligencia artificial puede acelerar el delito digital en meses, no en años.

La tesis de hoy es esta: la gran transformación no será necesariamente un ciberataque espectacular protagonizado por una IA autónoma; será la industrialización del delito digital cotidiano. Y eso cambia dónde mirar. Una empresa puede estar esperando el gran robo de datos, mientras el problema real empieza con un correo

La amenaza más probable no es un villano de película usando una superinteligencia; es un fraude cotidiano mejor escrito, una suplantación más creíble o una vulnerabilidad conocida explotada antes de que la organización la corrija. La implicación práctica es bastante sobria: hay que reforzar las defensas que siguen func

Bill Gates no está diciendo simplemente “paren la inteligencia artificial”. Su propuesta es más concreta: reservar ciertos trabajos para humanos aunque una IA pueda hacerlos, crear impuestos sobre robots y uso de IA para financiar la transición laboral, y construir nuevas instituciones para controlar modelos peligrosos

Bill Gates ya no habla de la inteligencia artificial solo como una oportunidad: ahora pide límites concretos para evitar una transición social caótica.

Y mi tesis es clara: el problema no será que la IA escriba demasiado código malo; será que las empresas construyan sistemas que nadie entiende del todo, agentes que nadie gobierna y automatizaciones que nadie sabe detener a tiempo. La conversación pública sigue atrapada en una pregunta pequeña: “¿La IA va a reemplazar

Y mantén una pregunta operativa muy simple: cuando el agente falla, ¿el sistema aprende algo verificable o solo genera otro ticket para que alguien arregle el prompt? Porque un agente que se equivoca puede ser útil. Uno que se equivoca igual durante meses, mientras presume de ser autónomo, es simplemente una deuda oper