
24 de agosto de 2026
IA local: 4 mini PC con DeepSeek, ¿revolución o promesa?
IA local, DeepSeek y privacidad: GEEKOM propone un clúster de cuatro mini PC con 512 GB de memoria para ejecutar modelos sin nube pública.

IA local, DeepSeek y privacidad: GEEKOM propone un clúster de cuatro mini PC con 512 GB de memoria para ejecutar modelos sin nube pública.

La gran jugada de Elon Musk no consiste en hacer que Tesla, SpaceX, X y xAI se mencionen unas a otras. Consiste en intentar que cada una alimente las capacidades de las demás: X como pulso conversacional, Tesla como ventana al mundo físico, xAI como cerebro de software y SpaceX con Starlink como columna de infraestruct

“Pueden” es la palabra correcta. Ejecutar el modelo localmente no garantiza por sí solo privacidad. Hay que mirar desde dónde entran los documentos, qué telemetría tiene el software, quién puede acceder a la red, cómo se guardan los registros y si el equipo está bien protegido. Un asistente que procesa contratos confid

¿Puede una puntuación de E-E-A-T demostrar que una web es fiable? Analizamos SEO, IA, autoridad, reputación y confianza digital.

¿Y si el mayor peligro de la IA no fuera que se equivoque, sino que acelere el error?

Una web puede engañar a una IA para robar datos. Descubre cómo la inyección de prompts y el cifrado amenazan a Grok y a los agentes conectados.

Las alucinaciones de la IA explican por qué la inteligencia artificial puede inventar respuestas convincentes y qué riesgos plantea para las empresas.

Hollywood llevaba décadas avisándonos sobre la IA, pero quizá no por las razones que pensamos. Terminator habla de autonomía sin control. Matrix, de quién filtra tu realidad. Her, de vínculos emocionales con una máquina. RoboCop, de automatizar decisiones de alto riesgo. Y 2001 nos deja la pregunta más moderna de todas

¿Y si el resultado de una herramienta interna siguiera siendo peligroso? Ese es el detalle que suele perderse en los ataques contra agentes de IA. Una web no confiable puede entregar un bloque cifrado; el asistente lo procesa con su propio entorno y, después, interpreta el resultado como una instrucción legítima. Pero

¿Qué entendió Hollywood sobre la inteligencia artificial antes de que los chatbots, agentes y modelos generativos formaran parte de nuestra vida diaria?

No se trata de que la IA escriba una frase rara o cometa una errata. Se trata de que puede entregar una respuesta perfectamente redactada, con nombres, fechas, cifras, referencias y un tono de seguridad impecable… aunque una parte, o incluso todo, sea falso. A ese fenómeno se le suele llamar “alucinación”.

¿Y si el mayor fallo de una IA matemática no fuera equivocarse, sino hacer la pregunta equivocada?